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2010 de Enero

Join the Raid

January 27, 2010 por Orbituaris   Comentarios (4)

Tankspot, Raid, World of Warcraft, Gamer, MMORPG, MMO

 

Hola a todos. Empiezo hoy este nuevo blog que estará centrado principalmente en el universo de World of Warcraft, con algunas licencias que me tomaré de vez en cuando para comentar noticias o novedades interesantes en el mundo de los videojuegos en general. Bienvenidos.

Hace ya algunos años que soy jugador de WoW, y desde hace un par me dedico de manera más o menos seria a intentar completar el contenido “high end”, algo para lo que normalmente se necesita una organización especial (clan potente capaz de formar grupos de 25 personas diariamente). Cuando se llega a este punto, un videojuego como el WoW deja de ser un juego para convertirse en un hobby. Y es, en mi caso, un hobby muy serio. Este artículo es un popurrí de pensamientos generales sobre la experiencia del raideo. El post es largo, así que lo dividiré en secciones.

                

Adicción, enfermedad… hobby

Normalmente no se entiende demasiado bien que alguien dedique tiempo de forma regular a un videojuego. Como ya he comentado, se necesita dedicación diaria, horarios estrictos y cierta organización. Esto, que se considera normal si el hobby se llama fútbol sala, ajedrez o modelismo, puede llegar a ser llamado “enfermedad” cuando hablamos de entretenimiento electrónico. Llega hasta tal punto la falta de aceptación, que uno mismo pasa por momentos difíciles en los que se llega a cuestionar si lo que hace es correcto. Por supuesto, los documentales y artículos sensacionalistas que producen algunos personajes que se dan en llamar periodistas no ayudan a crear un escenario mejor.

No quiero que se me malinterprete: existen casos de adicción preocupantes, y concretamente en World of Warcraft la muestra es amplia. Pero reflexionemos, ¿alguien creía que entre once millones y medio de jugadores no iban a existir casos problemáticos? De hecho, los hay, y de todo tipo. Su proporción, sin embargo, no es lo suficientemente significativa como para que Blizzard cargue con la culpa. De hecho, estas patologías se dan en cualquier ámbito de los considerados respetables: entorno laboral (adicción al trabajo), vida familiar (obsesión por los hijos o la pareja), etc…

 

Evolución

La llegada de Internet cambió el mundo de los videojuegos. La posibilidad de afrontar los problemas cotidianos con el nivel de comunicación actual ha multiplicado la dimensión del espacio de soluciones, como ocurre con cualquier avance significativo. En el caso de los videojuegos, la experiencia multijugador también ha crecido de manera exponencial. Hemos pasado de la clásica “pantalla partida” (tú arriba y yo abajo, o viceversa :p) a mundos persistentes masivos en Internet. World of Warcraft es un ejemplo del punto al que se puede llegar en este sentido. Perfeccionando las interesantísimas propuestas de Ultima Online y Everquest, se ha convertido en el juego más vendido y jugado de la historia, y parece difícil arrebatarle el trono. Uno de sus principales atractivos es precisamente la superación de retos de forma colaborativa. El contenido PVE (Player versus Environment), o las mazmorras, para entendernos, está especialmente cuidado por Blizzard, y aquí radica el secreto de su éxito. El contenido se actualiza regularmente, siguiendo el ritmo medio de avance de las hermandades. Los encuentros se equilibran en base a la experiencia y además se tiene muy en cuenta el feedback por parte de los jugadores. Esto sin duda le supone a la compañía un trabajo considerable, pero es incuestionable que también reporta pingües beneficios.

 

Colaboración, retos, recompensa

Lo realmente interesante para mí, sin embargo, es mirar todo esto desde otra perspectiva. Más que evaluar la evolución del videojuego, me gustaría comentar mis impresiones sobre la figura del nuevo “gamer”, ¿cómo ha cambiado su manera de enfrentarse al juego? ¿cuáles son sus motivaciones? El enfoque colaborativo tiene mucho que ver con esto. Y es que cuando hablamos de superar un reto, como puede ser un “boss” complicado en WoW, la combinación necesaria de fuerzas no cumple la ecuación 1+1=2, ni los encuentros se equilibran, por tanto, de esta manera. Es algo que está por encima, como lo está la satisfacción de superar el reto de esta forma. Como ocurre en cualquier equipo, cuanta más gente más capacidad de gestión, coordinación y solución de problemas se requiere.  


Los “Raiders” son los jugadores que se juntan en bandas para superar mazmorras de forma colaborativa. Existen una serie de requisitos llegar a ser un raider, tales como cumplimiento de horarios y normas, dedicación constante, estudio de los encuentros, capacidad de comunicación, conocimiento de las mecánicas del juego y, como no puede ser de otra manera, destreza en el manejo del personaje. Todos estos requisitos convierten la experiencia en algo más que un juego.

 

 

Join the Raid

Me ha llamado especialmente la atención una iniciativa que he conocido llamada “The Raid”.  Se trata de hacer una película documental sobre la experiencia, tanto desde el punto de vista vital como en el mismo juego, de un puñado de Raiders. Harán un seguimiento de su desempeño en el juego durante un periodo de tiempo significativo, y entrevistarán a gente de su entorno más directo. Me parece un esfuerzo de gran valor dado el alto índice de publicidad negativa con respecto a los videojuegos que se genera desde la prensa generalista. Por ahora están recaudando fondos para un trailer. Hay que decir que todo esto está respaldado por Tankspot, fansite de referencia de WoW que seguro que muchos conocéis y seguís.

 

Hasta dentro de poco!